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Entrevista a BEGOÑA FERNÁNDEZ

Entrevista a BEGOÑA FERNÁNDEZ

Nos trasladamos en esta ocasión a la localidad  gallega de Vigo para conocer un poquito más a Begoña Fernández Molinos, una de las mejores pivotes del balonmano femenino de toda la historia. Y no es sólo que nos lo parezca a nosotros, es que fue elegida como la mejor jugadora en su posición en 2008.

Nacida en 1980, dominó el planeta balonmano desde su atalaya de 182 centímetros, siendo en 181 encuentros la pivote de la Selección Española y formando parte del grupo de “las Guerreras” que entre otros éxitos, lograron la medalla de Plata del Campeonato de Europa de 2008, la medalla de bronce en el Campeonato del Mundo de 2011, y la medalla de bronce de los Juegos Olímpicos del 2012 en Londres.

Iniciada en las filas del Porriño y posteriormente en el Itxako de Estella, Begoña emigró al extranjero donde pasó tres temporada en el Vardar de Macedonia.

Se retiró en 2015, fue madre en 2016 y actualmente trabaja en un hospital de Vigo como auxiliar de clínica. Todo esto lo compagina además entrenando a equipos de la cantera del Lavadoras vigués y siendo la segunda entrenadora del primer equipo femenino del club.

El pasado 22 de marzo fue su cumpleaños, y rescatamos el vídeo que le dedicaron desde la RFEBM:

 

Prologo: BalonmanoVeteranos.com

Entrevista: Aitana Tomás P.  (@aitana_tomas)

Preguntas

Con las “Guerreras” se consiguió por primera vez que se hablara de verdad de balonmano femenino en España. Marcasteis un antes y un después en este sentido. ¿Qué se siente al haber formado parte de “las Guerreras” y de haber contribuido a ello?

Honestamente pienso que “guerreras “ hemos sido todas las jugadoras que hemos formado parte de este deporte.

Quizás yo he tenido la suerte de pertenecer a una generación excepcional, donde tuvimos que pasar por muchísimos momentos complicados, momentos buenos y momentos no tan buenos, pero todos ellos  hicieron que tuvieramos el carácter necesario para poder conseguir todo lo que conseguimos y para  tener la capacidad de saber valorar lo que cuesta llegar ahí .

En medio de todo este puzle de momentos, Jorge Dueñas fué una de las piezas claves ya que con su confianza y su cariño, supo conocer al grupo a la perfección y darnos el empujón que necesitábamos  para poder despegar.

Cuando echo la vista atrás me siento muy orgullosa de todo lo que hicimos, de todo lo que disfrutamos y de lo felices que fuimos, haciendo nuestro deporte un poquito más grande.

La evolución y presencia del balonmano femenino es toda una realidad. ¿Cuáles crees que son los siguientes pasos para lograr que se hable solo de balonmano, y no de balonmano masculino y femenino?

Esto es una labor muy complicada que no depende solo del balonmano si no de toda la sociedad. Ojalá tuviese la fórmula mágica para poder encontrar la solución….lo importante es que se van dando pasitos y consiguiendo cosas pero queda mucho trabajo por delante.

Si me ciño solo a mi deporte pienso que es fundamental por parte de los medios de comunicación que nos den una cobertura digna. Por nuestra parte es fundamental que sigamos consiguiendo resultados, y por parte de las juntas directivas de los clubs y de las federaciones, que se luche por ser  cada día un poquito más profesionales  a todos los niveles.

Al hilo de esa evolución que comentábamos, ¿Cuál es tu opinión del balonmano femenino en la actualidad? ¿Qué diferencias destacarías al compararlo con el balonmano de hace 10 años? ¿Dónde se ha mejorado y donde queda por mejorar?

Pienso que se ha mejorado mucho algunas cosas y en otras hemos retrocedido.

A nivel de selección, creo que se ha evolucionado bastante. Tanto los entrenadores como las jugadoras tienen muchos más recursos de los que se tenían hace diez años (trato igualitario por parte de la federación, más apoyo por parte de los medios de comunicación, mas respaldo económico…). Pero si echamos la vista atrás a nivel de clubes la cosa cambia. Las jugadoras antes podíamos ser profesionales de esto, podíamos jugar y COMPETIR en champión sin necesidad de irte a jugar al extranjero. En este aspecto creo que hemos retrocedido muchísimo y nuestra liga no tiene nada que ver.

Todos te recordamos como una jugadora intensa, de carácter, ganadora y sobre todo comprometida con el grupo. ¿Cuáles consideras que fueron tus mayores virtudes y características como jugadora?

Haciendo un resumen y echando la vista atrás, pienso que mi mayor virtud  fue ser fuerte mentalmente. Fuerte para poder superar todos los obstáculos que me fuí encontrando a lo largo de mi carrera deportiva.

El balonmano sigue siendo un deporte con muchos problemas económicos, y no solo en España. Sin ir más lejos, tuviste que irte por la falta de liquidez del club y desarrollarte en un país nuevo. ¿Qué opinión te merece la situación económica del balonmano? ¿Dónde crees que radica el problemas y dónde pueden estar las soluciones?

La verdad es que eso no es del todo cierto. No me fui por la falta de liquidez, porque en el momento que pasó todo el desastre con Itxako, el Bera Bera me llamó para darme la oportunidad de trabajar con ellos.

Fue una decisión dificil porque siempre había priorizado jugar en España por encima de cualquier oferta económica, pero en ese momento quería seguir luchando por cumplir mi sueño que era ganar la Champións.

La situación económica en nuestro deporte a día de hoy sigue siendo muy complicada, y de ahí parten todos los problemas. Queremos que nuestras jugadoras vuelvan a jugar a España pero no podemos ofrecerles unas condiciones óptimas y esto realmente es algo serio porque de esta forma el nivel de nuestra competición baja muchísimo y a la hora de vender el producto cuesta el doble.

Hablando de vivir y jugar en el extranjero, ¿qué valoración haces ahora, con la perspectiva que da el tiempo, de tu experiencia fuera? ¿Qué cosas positivas y negativas te han aportado a ti personalmente, el haber estado en otro país?

Mi experiencia en el extranjero ha sido inolvidable. Al principio dura porque es un cambio muy radical a todos los niveles (idioma, sistema de juego….). Es complicado adaptarte a un sistema de juego completamente distinto al que estabas acostumbrada y teniendo que hacerte un hueco entre las mejores. Pero salir de la zona de confort siempre ha sido algo que me ha gustado porque pienso que te hace crecer en todos los aspectos.

No se, mi experiencia en el extranjero me aportó muchísimas cosas: el aprender un idioma, compartir vestuario y entrenamiento con jugadoras a las que siempre había admirado, y sobre todo el jugar y disfrutar por primera vez en la historia del balonmano femenino la Final4 en Budapest. La pena fue que al final me quedé sin ganarla (risas)

Retomando tu etapa y tu idilio con la selección, queremos centrarnos en el hecho de que fuiste capitana de la Selección Española, ¡menuda responsabilidad! ¿Qué significó para ti ocupar ese puesto?

Un marrón bastante grande (risas).

Ahora hablando en serio, fué una responsabilidad bastante importante. Psicologicamente bastante agotador pero  a la vez un orgullo.

Cuando echo la vista atrás me siento feliz  pero no por haber sido capitana, sino por sentir el cariño de la gran mayoría de mis compañeras agradeciendo y valorando mi trabajo en esa función.

Eran otros tiempos y había muchas cosas que intentar cambiar y poco a poco todas juntas lo fuimos consiguiendo. Cuando eres capitana no te puedes centrar única y exclusivamente en ti o por lo menos cuando yo lo era no lo hacía, tienes que sentarte y tener mil reuniones con jugadoras presidentes, entrenadores, filtrar muy bien la información para evitar problemas, y todo esto evitando descentrarte de la competición que al final era lo prioritario.

Trayectoria deportiva impresionante y palmarés no menos significativo. Una vida ligada al balonmano con miles de vivencias. Si tuvieras que recordar tu mejor momento deportivo, ¿cuál sería?

Cuando con la selección conseguimos hacer historia subiendo al podium en el europeo de Macedonia. Además, allí me nombraron mejor pivote del europeo y al año siguiente mejor pivote del mundial de China.

Habíamos luchado mucho por llegar hasta ahí y me sentía muy agradecida a toda la gente que hasta ese momento me habían apoyado y a todos los que también me lo habían hecho pasar mal porque gracias a tod@s había empezado a cumplir mis sueños….

Decidiste retirarte como jugadora profesional en 2015,  ¿qué es lo que más echas de menos de la alta competición? ¿qué es lo que no echas nada de menos?

Lo que más echo de menos son a mis compañeras, mis amigas, el poder verlas, echarnos unas risas, el darnos una abrazo , pegarnos una fiesta… No se, al final con lo que te quedas cuando todo acaba son con las personas y yo es lo único que echo de menos, a las personas, aunque sigues teniendo contacto todo cambia.

Bueno y los nervios y esa sensación que tienes antes de jugar un partido importante con todo el pabellón lleno. Esa sensación que solo te da el deporte cuando eres jugadora también lo echo de menos.

Ahora estoy como segunda entrenadora en Unión balonmano Lavadores, mi club, y cuando jugamos un partido difícil de mucha importancia, siempre les digo a mis jugadoras que disfruten de esa sensación porque solo se la va a dar el balonmano.

En 2016 decidiste ser madre ¿Tenías claro que querías ser madre? ¿Por qué no contemplaste serlo mientras jugabas?

No lo contemplé porque no era el momento, ni siquiera se me pasaba por la cabeza, aunque siempre tuve claro que quería ser mami.

Has iniciado nueva etapa profesional decidiéndote por el sector sanitario. ¿Por qué ese sector? ¿Qué crees que aportas a tu labor como auxiliar de enfermería, todo lo vivido, aprendido y experimentado como jugadora profesional?

Siempre tuve claro que quería tirar por la rama sanitaria. Mi idea era ser TCAE, enfermera , estudiar medicina, todo lo que fuera estar en contacto con el paciente y poder ayudar. Creo que no hay mayor felicidad que poder ayudar a las personas que más lo necesitan, pero esto tiene que ser algo vocacional porque también es un trabajo psicologicamente muy duro.

Mi deporte me ha dado muchísimas herramientas, no solo medallas para poder desempeñar bien mi trabajo.  El saber trabajar en equipo, el ser fuerte psicologicamente, el ser versatil para poder adaptarte dentro de un mismo hospital a diferentes servicios sin que te cueste demasiado. No es lo mismo trabajar en consultas, que en una planta de geriatría, en una UCI o en un quirófano por ejemplo.

Resides en Vigo, de donde eres natural. Una ciudad importante pero no tan grande como para pasar desapercibida. ¿Cómo es ahora tu vida? Obviamente, te seguirán reconociendo por la calle y el trabajo, y te seguirán felicitando, ¿verdad?

Bueno, la verdad es que estoy muy centrada en mis prioridades que son la familia, el trabajo, los amigos, mi equipo… Digamos que no me aburro (risas).

Siempre me he sentido muy querida en mi tierra.

No te has desvinculado del todo del balonmano, y tu presencia es constante en el Club Lavadores. ¿Cómo transmites a las más jóvenes los valores que tú abanderaste en el balonmano? ¿Cómo te ven ellas, siendo como eres, todo un referente en el balonmano?

Si, estoy como segunda entrenadora del primer equipo y la verdad es que está siendo una experiencia muy gratificante.

El año pasado llevaba también equipos de base con Anxo, pero este año me es imposible, necesito que los días tengan más horas (risas).

Pero me encanta entrenar a la base, son como pequeñas esponjitas. Lo único que siempre les trasmito es que disfruten del deporte, sea el que sea, pero que lo hagan felices. Que lo más importante no es siempre ganar o perder, que hay que ser humildes, buen compañero. No vale de nada ser un gran jugador si no tienes valores como persona y por supuesto compromiso con el equipo.

Como hemos comentado, sigues vinculada al balonmano a través del Club Lavadores, pero al margen del balonmano, ¿con qué otras cosas disfrutas? ¿Qué deportes y aficiones tiene Begoña Fernández en la actualidad?

No hago deporte, pero porque honestamente no tengo tiempo. Me encantaría ponerme en forma pero ahora mismo no es una prioridad en mi vida. Llevo una vida sencilla pero que me llena como persona. Disfruto de mi familia, de mi trabajo, de mis amigos, del balonmano en un plano discreto que también es genial, no se , lo normal ¿¿¿no???

Y para terminar esta entrevista, y como no puede ser de otro modo… ¿Cuándo te veremos de corto y dentro del 40×20 jugando en alguno de los torneos de veteranas que se organizan en España?

Nunca se puede decir de este agua no beberé, pero lo veo complicado….

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